La termonebulización es la generación de gotas ultrafinas cuyas partículas tienen un tamaño comprendido entre 0.5 y 1 micra. Estas pequeñas dimensiones, muy inferiores a las que proporcionan los sistemas tradicionales de pulverización, caracterizan a la microdifusión.

Las sustancias líquidas son vaporizadas en una máquina y forman finos aerosoles que se condensan al entrar en contacto con el aire exterior, el cual se encuentra a menor temperatura, creando una niebla visible y mediante este método se pueden aplicar químicos, desinfectantes y fungicidas.

La termonebulización es un buen tratamiento de desinfección que tiene que ir acompañado de un buen protocolo de limpieza, creando una buena barrera de protección ante cualquier foco infeccioso.

En conclusión, la termonebulización es desinfección de amplio espectro que garantiza la eficacia del proceso con un mínimo tiempo de inactividad.


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